El Arte de Cobrar nació sin planearlo, a raíz de un tema que se repetía una y otra vez en mis mentorías: cómo poner precio, cómo presentarlo al cliente y cómo defenderlo sin sentirse mal.
Detrás de cada abogado que no sabe cuánto cobrar, suele haber miedo, dudas o falta de método. Por eso decidí reunir todo lo que he aprendido en estos años —lo que funciona de verdad— y convertirlo en una colección de guías prácticas para que hablar de dinero deje de ser incómodo y empiece a ser parte natural de tu trabajo.